Llega la temporada de frío y las fórmulas para combatirlo son bastantes y cómo ponerse un pañuelo al cuello, sigue siendo una de las más deseadas, usadas y agradecidas en todas las temporadas y muy especialmente la actual.

Es un elemento agradable al tacto, y eleva en unos segundos la imagen, consiguiendo dos objetivos en una sola vuelta, abrigarnos y lucir con estilo.

No tenemos la fórmula magistral sobre las múltiples opciones, ni la queremos, al fin y al cabo, jugar de diferentes formas es algo que nos encanta. Y reconozco que cuando veo una nueva forma o doy con ella a través del juego que me presta el fular o la bufanda, es tan sumamente agradecido que siempre luce bonito.

Cada una de las mil y una variedades a la hora de colocarlo merecen una mención especial, y muy en concreto algunas de ellas. Si bien siempre iremos descubriendo muchas y nuevas composiciones, también es cierto que para muchas de ellas lo que tenemos que hacer, es refrescarlas para hacerlas renacer una vez más o estrenar por primera vez la opción porque, aunque la habías visto nunca te habías animado, ¡hasta hoy! por ejemplo.

Confieso que esto de nudos en el escote, lazos, entrelazados, vueltas, estirados con una vuelta y demás familia, me encantan. Y si tengo que escoger entre todo tipo de propuestas, para mí el reinado se lo lleva cómo ponerse un pañuelo al cuello. Por supuesto sin desmerecer ni desanimar al resto. Bienvenidos sean todos.

Y en esta misma modalidad y sin tampoco destronar otros muchos, hoy me centro en uno que, de forma entrelazada, da una vida fantástica a tu imagen y cubre las inclemencias de manera espléndida. 

Algo sencillo y que te saldrá al primer intento, sería dejar la holgura que necesitas. Dale una vuelta, ten en cuenta el escote de la prenda que ya llevas puesta y después de la primera vuelta y habiendo dejado el espacio holgado que quieres, da una segunda vuelta y a partir de ahí, enreda como te apetezca, sólo ten en cuenta que con una de las puntas vas en una dirección y en la contraria con la otra punta. Y recuerda también que tienes dos vueltas alrededor de tu escote, así que mientras entrelazas ambos extremos, acabarás por dejarlos que se encuentren con unos pocos movimientos. 

Es muy sencillo y aunque te parezca que te has equivocado, o lo has hecho mal, para nada, tú sigue hasta el final, verás y descubrirás opciones muy bonitas y a pesar de que te parecía que no iba bien, la forma final es un éxito. Y siempre será un éxito tuyo.

No te preocupes por dejar un acabado como en las películas, cómo ponerse un pañuelo al cuello de forma original, es un entretenimiento bastante más fácil de lo que imaginas y un último truco es que no te olvides del estilo grunge. Ese estilo maravilloso que representa, ´lo descuidado cuidado´. Es genial y para ello sólo tienes que darle a tu nueva forma, una vez atado con un pequeño nudo, unos cuantos “meneos”, y, ¡voilà! Aquí deberías meterte en el papel de una auténtica creadora, no te subestimes. Ese estilo descuidado – cuidado que te da un toque más renovado y urbano estará listo para los looks más informales, y por supuesto, los más elegantes y arreglados. Juega, juega y juega.



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